martes, 28 de noviembre de 2017

CONTEXTOS EN TEXTOS

Se irán presentando una serie de textos a los efectos de debatir contextos. Hoy la poesía "Deseo" que pertenece al libro "El curriculum oculto. Relatos y poesías", Dunken, 2014.


"Una familia", pintura de Botero, Colombia, 1932 

Gorda/ aburguesada/ encerrada en un mundo perfumado/ yo quisiera/ calentita/ tibia/ recostada en sillones bien mullidos/ vegetar/ sin saber que hay otra vida y otras cosas/ no pensar/ no dudar/ conversar de estupideces/ sosa/ alegre/ ser señora apoltronada/ y habitar en un circo de ficciones.

sábado, 5 de marzo de 2016

Perspectiva de género

Siempre con la idea de pensar el contexto y las representaciones sociales sobre cada uno de los actores de las instituciones, se presenta aquí un cuento para debatir la cuestión del género y el rol que juega la mujer en las instituciones educativas. En su mayoría mujeres, los docentes cumplen múltiples tareas además de ser trabajadoras públicas. El texto fue trabajado en un taller de escritura y la técnica se describe al pie. (*)


  "Muros y escaleras", Xul Solar (argentino, 1887 - 1963). Esta pintura es de 1944, hecha en témpera sobre papel montado en cartón; integra una serie realizada por el artista entre 1943 y 1944


Monte de Sinaí  
Escuché el zumbido de la barredora y las conversaciones indescifrables de los recolectores de basura. Me bajé de la cama, abrí la ventana y una nube negrísima me robó el amanecer. Permanecí unos instantes observando su desplazamiento y volví a meterme debajo de las frazadas.
“Un ratito más” pensé tratando de volver a dormir,  pero apenas se desvaneció el paso de los camiones de residuos, me taladraron la cabeza una alarma persistente, algunas frenadas, el chirrido de las cubiertas de los autos sobre el asfalto de la calle y el ladrido de los perros que acosan en jauría.
“Ya está” me dije, tomé fuerzas y saqué mi cuerpo de la cama. Todos los días intentaba demorar ese momento sin retorno que me llevaba en viaje directo de los sueños a los trabajos cotidianos.
No me despabiló la ducha, ni el cepillado de los dientes, ni vestirme, ni el arreglo de la cama que estaba abandonando. Todavía con sueño bajé por la escalera.
Peldaño tras peldaño empecé a hacer el camino que me separa de la pieza con el resto de la casa. Desde mi monte de sinaí repasé de memoria los mandamientos y la secuencia que me esperaba: barrer los doscientos metros cuadrados cubiertos de pelos por los ocho perros que entran y salen, más diez metros cuadrados del garage donde duermen otros cuatro perros vagabundos del vecindario, ponerles agua limpia en una olla vieja y sacudir las mantas donde descansan., agregar otros doce metros cuadrados del patio de atrás -una especie de terapia intensiva de las plantas en maceta-, después baldear contradiciendo la ley de gravedad que por error del albañil desagua hacia adentro e inunda la cocina, tirar algún producto con perfume y secar: refregar y secar, refregar y secar, repasar telas de araña en todos los recodos de ventanas, puertas, techos, ángulos internos, cóncavos, convexos.
Algo debe haber fallado en la coordinación entre mis miembros inferiores y la cabeza, porque salteé un escalón de cemento resquebrajado y rodé como pelota pateada por Mesi o Maradona. No alcancé a hacer equilibro o cubrirme con los brazos porque llevaba en las manos los anteojos, el celular y dos bolsas de residuos del piso de arriba que no atiné a soltar, y caí de costado sobre los baldosones gastados del pasillo de abajo.

Teta y mejilla izquierdas aplastadas contra el suelo y la nariz pegada a la meada no muy grande pero olorosa de mi perra geronte, a la que había desoído un rato antes, en el momento de espiar la madrugada.

(*) La técnica de escritura consistió en elaborar un relato sobre la base de una descripción de amanecer brevísima, utilizar un dibujo como símbolo del texto y metáforas de la palabra dibujada. El dibujo de una escalera disparó las siguientes asociaciones: escalera- monte o montaña- monte de sinaí, que dio lugar al título.

martes, 9 de febrero de 2016

El amor en contexto

Retomamos contacto a través del blog, con un relato que está destinado a incorporarse al proyecto de publicación de una versión ampliada del libro "Curriculum oculto. Relatos y Poesías", Editorial Dunken. El libro ya editado en el año 2014 podrán encontrarlo en versión digital en google books y amazon.com. En esta nueva historia, se plantean las intrincadas relaciones entre los actores de las instituciones educativas. La finalidad de estas historias es analizar ese entramado vincular y el papel que juegan las representaciones sociales y de poder detrás de cada situación.


"El beso", óleo pintado entre 1907 y 1908 por  Gustav Klimt, pintor austríaco

¿Y si se quieren?

Jorge se enamoró de Eugenia el primer día que la vio ahí, sentada en una silla alrededor de una mesa en un aula de escuela especial; pero en ese momento no lo supo. Eugenia tenía apenas 13 años y aunque menuda, ya se perfilaba un cuerpo de mujer. Lo primero que descubrió fueron sus ojos tristes, verde intenso y su pelo renegrido atado en una cola de caballo que la hacía inmensamente femenina.
Era su primera suplencia en esa escuela como profesor de educación física y llegaba con la carga de prejuicios que arrastraba de otras escuelas esperando encontrar alumnos feos y desprolijos. Eugenia le pareció distinta: linda, coqueta, callada, triste. La vio y sintió algo. Un sacudón en el estómago que pensó que era lástima o ternura hasta que se dio cuenta de que era un cosquilleo pero eso fue cuando ya todos hablaban de los dos como pareja. Tuvo un destello de certeza cuando intervino la inspectora y se enteró que la inspectora, antes de investigar, preguntó a las colegas “y si se quieren? ¿por qué hay que sancionar el amor y no la violencia?” “¿Y si la quiero?” se preguntó entonces con sorpresa.
La inspectora lo entrevistó para iniciar la investigación porque habían recibido un anónimo. Jorge le dijo que Eugenia era como una hija, la hija que no habían tenido con Margarita su esposa. Que la veía indefensa, que le parecía que estaba en el lugar equivocado, que la quería ayudar a aprender a leer y escribir porque no era un retraso mental moderado como la habían etiquetado. También le explicó que padecía un bloqueo psicológico porque la madre la golpeaba, que siempre se crió muy sola y por eso él la acompañaba o la llevaba en moto.
La investigación no prosperó porque lo que sus compañeros decían en la calle, en la casa o en la peluquería no era ratificado por escrito con nombre y apellido. Pero Jorge no soportó la situación y renunció al cargo.
No dejó de verla, ni de llevarla y traerla de la casa hasta el colegio; en su moto. Seguía intentando enseñarle a firmar, a leer, escribir y algunos cálculos. Ya ni se acuerda en qué momento dejó a su mujer y se fueron a vivir juntos y tuvieron dos hijos. Margarita murió de cáncer y Jorge se mudó con Eugenia y los chicos a la casa de Margarita. Y ahí viven todavía.
Eugenia no sabe firmar, ni leer, ni escribir ni hacer cálculos pero cocina, lava, plancha y cuida a los dos niños que ya tienen diez y quince años. Todos los miércoles Jorge reemplaza a Eugenia en las tareas hogareñas. Eugenia se pone las mejores pilchas, calzas ajustadas o falta muy corta y escote inmenso, se maquilla, refuerza las pestañas, pinta los labios rojo intenso y se va a lo de su madre hasta el día siguiente. Así siempre.
Mientras recuerda, Jorge mira el reloj y el almanaque. Es jueves medianoche, ya casi viernes. Se estremece. Espera. Oye pasos, la llave, la puerta que se abre y Eugenia como siempre callada, bonita, maquillada. Lo abraza, lo huele y lo acaricia. Lo empuja hacia el sillón. Jorge contiene un suspiro de alivio, la sienta en sus rodillas.
“¿Y si se quieren?” le vino a la memoria. Después miró agradecido la nuca de Eugenia, la cola de caballo que golpeaba inocente sus rodillas. Gratamente. Qué irónico, pensó Jorge. Y, tomando la cola de caballo con una de sus manazas, la apretó cálidamente contra su húmedo bigote. (1)

(1) El cuento fue trabajado en un taller de escritura. El último párrafo está basado en el final de la novela "La conjura de los necios", John Kennedy Toole, Anagrama, traducción de J. M. Älvarez Flórez y Ángela Pérez y consiste en una estrategia metodológica del taller.

Reflexiones
¿Qué hipótesis o planteos dispara el cuento? ¿De qué modo se implicarían en una situación institucional similar? ¿qué experiencias les evocan?









jueves, 6 de agosto de 2015

JUEGO Y AUTISMO

Compartimos un texto del psicólogo Diego Zerba* que resulta muy interesante para analizar el lugar del juego en los procesos de educación del niño autista. La foto que precede al texto fue seleccionado también por el autor.


LA IMPORTANCIA DEL JUEGO EN EL NIÑO
La importancia del juego en el niño, es la importancia del niño en el hombre. Como dice el poeta Wordsworth: “El niño es el padre del hombre”. Mi desarrollo se ocupará del juego en el niño y en nosotros, y también de su ausencia.
Dice Agamben que jugar es “transformar estructuras en acontecimientos”. Examinemos esta definición. La madre suficientemente buena como figura del ambiente facilitador, casi al cien por cien se adapta a la omnipotencia del pequeño. Le da el objeto para que lo capture en el dominio omnipotente de su yo, y luego se lo ubica donde lo encuentra para crearlo. Donde lo percibe entre el otro y él, para que a posteriori lo alucine como objeto exterior. Desde entonces no dejará de regresarlo a la zona intermedia, para crearlo cada vez con su uso. Cada vez que transforma estructuras en acontecimientos.
Los fenómenos autistas indican que esta transformación se ha bloqueado. Mientras el acontecimiento actualiza la estructuración subjetiva, que no cesa de no estructurarse, el automatismo autista es el eco de una estructura sin nadie que la exceda con su creación. La bendición del acontecimiento puede llegarle al autista en dos tiempos: primero la experiencia de la omnipotencia del yo en la continuidad con el objeto, hecha posible por un ambiente que lo hospeda; luego el encuentro paradojal con el objeto, que lo crea en la zona intermedia. En uno la paradoja es del ambiente, y en el otro es de la creatividad. Tomaré una viñeta clínica para ubicar lo dicho. 
Ximena de 9 años llega al consultorio, por indicación de la escuela a los padres. En la entrevista previa con ellos, se muestran convencidos que es una “niña talentosa y la escuela no la entiende”. La mamá dice que “está en su mundo, dibujando o haciendo cuentas”. Por varias sesiones hace dibujos fotográficos, que reproducen perfectamente lo que ve. Hasta que cierta vez se me ocurre tomarla de la mano y decirle: “vamos a hacer como en “Patinando por un sueño” (ciclo televisivo de entonces), y simulamos patinar mientras canturreo una canción. Deja de “patinar” y corre al escritorio, para dibujar de manera rudimentaria una nena. Le pregunto quién es y me responde “la negra Capristo” (personaje que participa de aquel ciclo). Le agrego: “ahhh… Ximena Capristo” (nombre completo del personaje), y por primera vez se ríe a carcajadas. No va a dejar ese dibujo por mucho tiempo, y hará nuevas versiones del mismo. 
Mi lectura es la siguiente: se aloja en el consultorio cuando la introduzco al “patinaje”, y en el momento de dibujar encuentra por primera vez su imagen especular, que es ella y no es ella en la paradoja de la creación que sostiene el nombre Ximena Capristo.
El juego es precario y llamado a no perdurar, de lo contrario se convierte en la experiencia angustiosa de quedar atrapado en él. No se trata tanto de la vuelta a la continuidad del objeto y el yo, sino a que esa vuelta convierta el acontecimiento en estructura. O sea que interrumpa el devenir de la estructuración que no cesa de no estructurarse. Lo muestra el film “La historia sin fin” de Wolfgang Petersen, con el derrumbe del mundo fantástico al que el protagonista había ingresado por un libro. También es lo que empieza a ocurrir con Ximena, cuando dibuja compulsivamente nuevas versiones de su dibujo. Le pido varias veces que dibuje otras cosas, sin éxito. Hasta que le solicito dibujar la escena de nuestro “patinaje”. En ese momento deja alegremente el lápiz, y me toma de la mano para volver a “patinar”. Pero esta vez es ella la que canta la canción. Ahora es quien crea la escena, y de esa manera queda relanzada la estructuración subjetiva, sin la angustia de que se cristalice como estructura.
La ironía pivotea sobre la ficción de un mundo aparente, que relativiza el mundo real aunque sin remplazarlo. La usa Kafka especialmente en su novela “El castillo”, donde cierta detención del acontecimiento puede actualizar en algunos lectores, la angustia de no poder salir del juego. Su protagonista es un agrimensor, que llega a una localidad para llevar a cabo un trabajo, y cuando pide alojamiento lo tratan de la manera más inhospitalaria que se pueda imaginar. Para quedarse tiene que pedir una autorización, y a cambio de obtenerla de quien corresponda, van multiplicándose los funcionarios a los que tiene que acceder, sin lograr llegar a ninguno de ellos. Es como un degrade del acontecimiento a la estructura, mostrando irónicamente el absurdo de este mundo ficcional, por comparación con el mundo real. Sus detalles increíbles lo distancian de la burocracia cotidiana, con un sutil tono de burla que marca la diferencia. Pero no desencadena la misma angustia de lo siniestro, que sería la sustitución de un mundo por otro. El recurso de lo siniestro en la ficción apela a ese relevo. Es lo que ocurre con el juego del niño, sobre todo en el caso del autista, cuando está en los tiempos de desbloquear la estructuración subjetiva. 
El hombre hijo del niño será rico en recursos para jugar, o sino, como dice Borges, será “la larga sombra que el niño proyectará en el tiempo”.
Nota: Este escrito toma algunos ejes de mi exposición en el Centro de Acompañamiento al Desarrollo Infantil (CADIN) de Remedios de Escalada (Provincia de Buenos Aires), el 3 de agosto de 2015.

* Diego Zerba es Licenciado en psicología, psicoanalista. Profesor de la UBA y autor de numerosos libros relacionados con su especialidad. 

domingo, 28 de junio de 2015

Sembrar libros

Con nuestros equipos realizamos diferentes actividades para promover el hábito de la lectura. Resumimos aquí algunas consideraciones sobre la importancia del uso del libro como recurso educativo y las características que se deben tener en cuenta en la selección de los mismos. Además proporcionamos una síntesis de una de esas actividades de promoción de lectura: "Siembra de libros".



Por qué los libros
Los libros siguen siendo el material con mayor legitimidad en los ámbitos educativos. Se discute mucho la conveniencia o no utilizar  uno para toda la clase, se trate del libro de lectura o de textos para el aprendizaje de las distintas asignaturas. Es una herramienta propia de la vida escolar, ligada a las definiciones político-ideológicas , aunque no siempre se lo explicite. Partamos de la base de que la educación depende del proyecto de país que las clases dirigentes intentan desarrollar. Los libros de texto, su selección y modalidad de empleo, no escapan a esta lógica.
Durante el siglo XIX, que la educación cumplió una función más política que económica, los libros de texto constituyeron un instrumento importantísimo para la inculcación de un modo de pensar. Tanto fue así que el contenido de los libros de lectura para la escuela primaria era francamente político. Más aún, como bien lo analiza Tedesco (2003)[1], gran parte de los libros de texto difundidos en las escuelas eran de autoría de los mismos dirigentes políticos de esa época: Sarmiento, Marcos Sastre, Juan María Gutiérrez, escribieron libros escolares.
En la última década del Siglo XX, los libros de texto han respondido a la lógica del mercado, afín con políticas neoliberales. La libertad de elegir texto, significó en realidad la influencia del mercado editorial, la puja de intereses económicos, privados y privatistas que impusieron una línea ideológico-pragmática en función de los principios que imponía la primacía del mercado sobre potenciales consumidores. Merece citarse como ejemplo de esta abierta definición político-educativa, un texto aparecido en esos años, “El libro anteojito de la Globalización” que, según describe Corbiere (1999)[2] “canta loas a la economía de mercado y a las presuntas bondades del capitalismo.”(p.10)
En el medio, la educación formal prescribió, proscribió, criticó, escondió, ocultó o enalteció textos. Unos desde el oscurantismo dictatorial ordenaron cerradamente qué leer y qué quemar. Otros desde la pedagogía crítica optaron por la libre elección de los libros y la multiplicidad de portadores de textos.
Actualmente se reconoce la importancia de los libros de lectura y defendemos las ventajas de su utilización por su condición de herramienta útil al docente y al alumno. Es el principal sistema de conocimiento organizado de una sociedad, conocimiento concebido como patrimonio cultural heredado y que se decide transmitir a las nuevas generaciones. Como material curricular representa un espacio de concreción y entrecruzamiento entre el diseño –en términos de intencionalidad y objetivos- y la práctica. También permite democratizar la cultura en el sentido de que amplía las posibilidades de que todos los alumnos tengan acceso a los mismos conocimientos en un intento de equiparar oportunidades, siempre y cuando se arbitren los modos para que todos los alumnos o escuelas cuenten con los textos necesarios.
El docente debe recurrir también a otros materiales curriculares o si quiere, puede elaborar sus propios materiales, como complemento de un libro de lectura común. En este sentido, cada docente debe ser crítico del material que va a utilizar y además, debe asumir la responsabilidad de utilizar ciertos materiales, con una visión crítica y reflexiva para que no se vuelva un mero ejecutor de lo que dice el libro de texto.
En cuanto a los ejes por los que pasará la selección del libro, mencionaremos algunos que nos parecen básicos:
  •      Contenidos que transmite. Hay valores universales que no pueden soslayarse en un proyecto de comunidad pluralista: priorización de la vida y la paz, solidaridad y cooperación, multiculturalismo, igualdad de derechos, derechos humanos, diversidad, discriminación, tolerancia. En este punto es conveniente recordar que el análisis del contenido debe ser pormenorizado para evaluar adecuadamente el mismo. 
  •      Transposición de los contenidos. El libro de  texto deberá ser valorado en función de cómo se produce la intermediación entre el contenido científico y el contenido escolar y el grado de reduccionismo o mediación concreta que realiza el autor.
  •       Capacidad para la comprensión. Otro aspecto importante es analizar si está escrito de un modo que facilite su comprensión. Este punto tendrá que ver con las formas de lenguaje que adopte pero también con otros recursos a los que apele el autor, no sólo para facilitar su lectura sino también para motivar a ella.
  •       Utilización de recursos o ayudas de texto. Permiten optimizar el mensaje por un lado, y por otro, plantear el texto desde un criterio totalizador que apunte a las distintas vías de acceso en la recepción del mensaje que se ponen en funcionamiento para captar el mundo.  Se tendrá en cuenta el uso de la estructura, la diagramación, la reexaltación de títulos, la ilustración; se trata de pensar cuánto aporta el diseño, la tipografía, las imágenes, etc.
  •       Competencias que promueve. Es necesario tener en cuenta, la multiplicidad de competencias que pudieran provocar los textos, en razón de la formación integral y que enunciamos en otro apartado de este mismo trabajo: cognitivas, prácticas, éticas, estéticas, grupales, sociales, históricas.

Poner en contacto con libros, es fundamental en la escuela. “Los docentes son esenciales en la construcción de las historias lectoras de sus alumnos... Docentes que dejan huella, marcas en la vida lectora. Docentes que, más allá de enseñar a leer, se proponen formar lectores.” ( http://abc.gov.ar/Docentes/capacitaciondocente/laescuelaleemas/default.cfm  Programa la Escuela lee más)
Desde los primeros niveles el  alumno deberá relacionarse con autores reconocidos y con obras valiosas.  También con el diario, revistas de actualidad científica, otras revistas, documentos. Estos materiales se utilizarán no sólo para lengua y comunicación sino también para  las demás materias de estudio.

Siembra de libros
Con el objetivo de acercar los libros a toda la comunidad, en cada cambio de estación del año realizamos una siembra que consiste en preparar libros y dejarlos en espacios públicos con la consigna "Llevar, leer y pasarlo". Utilizamos distintas formas de comunicación y promoción de la campaña, especialmente las redes sociales y el trabajo directo en distintas instituciones o  grupos de estudiantes (primarios, secundarios y hasta jardines de infantes). Actuamos conjuntamente con Centros Culturales y distintos movimientos en una etapa previa para conseguir donaciones de libros. Invitamos además a apoyar la campaña individualmente si lo desean. Con el tiempo se van sumando centros de estudiantes y otras instituciones que salen en grupo a dejar los libros en parques, plazas, comercios, etc. Los medios de comunicación acompañan la propuesta. 
En la foto podemos observar un grupo de niños de un CAI (Centro de Atención Infantil) que se sumó a la propuesta y que una vez que juntaron libros, le pusieron la leyenda de la Siembra y salieron a dejarlos en puntos estratégicos del barrio donde funcionan.


[1] Corbière Emilio J. (1999) “Mamá me mima, Evita me ama. La educación argentina en la encrucijada” Buenos Aires, Sudamericana.

[2] Tedesco, Juan Carlos.(2003) En “Educación y sociedad en la Argentina (1810-1945)”. Buenos Aires, Siglo Veintiuno

jueves, 11 de junio de 2015

Observar para conocer

Se plantean aquí los beneficios de la observación como modalidad para evaluar tanto al alumno como el proceso. Aplicar la mirada en algunos aspectos, en forma equilibrada y atendiendo a distintas variables, permitirá valorar distintas hipótesis evitando la distorsión del análisis que realicemos.



"Distorsión", fotografía de cuadro sobre el que se produce una distorsión por lentes 

La observación. 
Es uno de los instrumentos más valiosos en la evaluación del alumno y de la práctica escolar. Permite investigar, descubrir, preguntar y preguntarse, para conocer y comprender el proceso de aprendizaje del niño.  Implica en primer término observar, ser testigo de lo que se ve y se escucha y ser respetuoso de ello. En segundo término, implica observarse, reconocer y hasta registrar el sentir que produce la relación con el otro, sujeto-alumno, en el hecho educativo. El material que se obtiene, será re-elaborado por el propio docente observador o algún otro miembro del equipo, para diseñar o reajustar estrategias de abordaje a partir de un campo de inferencias, asociaciones e hipótesis que genera la observación. Es importante dejar hacer o hablar al niño, no agotar ni desviar nada y a la vez buscar algo preciso a partir de las hipótesis que suscite el propio proceso de observación. El procedimiento de la indagación programada, consta de cuatro momentos. El primero corresponde a la observación de conductas espontáneas; en las cuales los hechos permanecen dependiendo de la acción. El segundo es aquel en el que el observador introduce variables que va controlando experimentalmente. En este momento se provoca la conducta a través de situaciones variadas que se reiteran varias veces y se registran. Las repeticiones permitirán confirmar o no las hipótesis que el profesional se haya planteado previamente. Será necesario también comprobar si, de producirse modificaciones en las conductas del niño, estas son estables por lo cual se cambia el hecho o el objetivo de la observación, dando así lugar al tercer momento. Y el cuarto momento plantea una nueva situación experimental en la que se modifican otros aspectos de la experiencia, introduciendo distintas variables en la observación.
La información que se obtiene de la observación directa del alumno, será complementada con información sobre el comportamiento del niño en el marco familiar y en la relación con otras personas implicadas en la vida cotidiana. Teniendo en cuenta que la recogida de datos la realiza un ser humano, no podemos menos que contemplar el carácter subjetivo que introduce y consecuentemente, posibilidades de error que contaminan los resultados del proceso. Aún así, la diversidad de fuentes de información (padres, maestros, otros) permitirá achicar dichos márgenes de error.                                                                                                                                                                     
Conclusiones                                                                                 
Si educar es problematizar, evaluar es problematizar la práctica escolar. Mediante la evaluación es posible construir conocimiento sobre el propio proceso de enseñar y de aprender; en una espiral de formulación y reformulación de hipótesis. Ese conocimiento acerca del proceso de aprendizaje se llama metacognición y consiste en aquello que nos permite saber cómo aprendemos mejor; tomar conciencia de cómo funciona nuestro conocimiento, cómo aprendemos mejor, qué recorridos mentales hacemos. Aporta resultados positivos en la medida que se detecten las estrategias idóneas para cada situación.

Para reflexionar
¿Se utiliza la observación como fuente de evaluación tanto para el alumno como el docente? ¿Se trabaja sobre hipótesis y variables que permitan efectuar un análisis integral de cada situación? ¿Se tiene en cuenta el aporte de otros actores importantes en la vida del niño, tales como los padres u otros referentes vinculares?




martes, 19 de mayo de 2015

Relatos sobre el curriculum oculto

El 9 de mayo tuvo lugar la presentación del Libro "El Curriculum Oculto. Relatos y Poesías" (González, Graciela M., Dunken, 2014), en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2015, con el auspicio del Grupo Barlovento del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires. Se transcribe aquí el cuento leído en el taller realizado, que permitirá inferir reflexiones e hipótesis de debate sobre el llamado curriculum oculto, esas experiencias, actitudes y situaciones que marcan el aprendizaje.


fotografía de uno de los momentos de la presentación 

Juanma

Juan Manuel era hijo único de una familia de profesionales.  Juanma -como le decían en la casa y en la escuela-, había nacido cuando sus papás ya eran grandes. Después del nacimiento de tres hijas mujeres habían buscado con desesperación el varoncito y llegó a una edad en la que ya no lo deseaban ni esperaban. Desde su nacimiento padeció un problema biológico: fisura palatina, que lo llevó  a resistir con resignación varias operaciones durante toda su primera infancia. Quizá como consecuencia de ese problema físico, o a raíz del umbral de dolor soportado en una etapa de la vida que deja profundas huellas,  a Juan Manuel le costó mucho transitar la escuela primaria. No podía expresarse como los demás niños de su misma edad, casi no participaba en las actividades escolares y manifestó siempre un “peturbador déficit atencional, posible etiología por disfunción cerebral mínima no comprobable en estudios neurológicos y dificultades auditivas asociadas.” Al menos esto es lo que se podia leer en el diagnóstico de médicos y  maestros.Cada vez que iba o volvía de la escuela,  le dolía la panza o su estómago o sentía un sudor extraño y las manos temblorosas. No podía elaborar frases complejas, apenas sílabas y entrecortadas, así que las palabras, a punto de escaparse, quedaban atrapadas en un nudo en la garganta. Nunca protestaba. Ningún grito, ningún lamento, ninguna queja para explicar que la escuela no le gustaba. Esto era así con su mamá que seguía con rigurosidad su desempeño escolar; con la maestra que lo sentaba solo para que aprendiera mejor y con los los compañeros que generalmente no le entendían y algunos se burlaban frente a sus balbuceos. En la escuela, una escuela común muy renombrada, “un templo del saber” como se lo identificaba,   se quedaba ahí, donde lo ponían, quietito, el último en la última fila de las mesas de trabajo del aula. Silencioso, pensativo, asustado, huidizo, tratando de no ser visto ni escuchado. No lo querían pero tampoco lo rechazaban. Parecía innecesario en esa escuela. O necesario para  ocupar el lugar de innecesario. También para aumentar las estadísticas de alumnos integrados.
En la casa, todo cambiaba cuando Juan  Manuel se encerraba en la habitación que le pertenecía y le habían ambientado especialmente para él.  Los papás le habían comprado las mejores cosas, los mejores muebles, hasta habían consultado a una diseñadora para armar el cuarto. Tenía muchos juegos y juguetes, la computadora, un centro musical  y muchos libros. El prefería los libros. Entonces se tiraba en la cama, sobre mullidos acolchados, o en la alfombra,  y miraba las páginas de los libros que más le gustaban. Les ponía voz y música a los dibujos y las palabras se expandían, se derramaban en ese espacio-continente. Recorrían el techo blanco,  las paredes color tomate, la mesa de la computadora, la lámpara sobre la mesa, los cuadros en bastidores apoyados en los huecos de los estantes de la biblioteca. Era mágico su mundo de cuentos y de historietas. Sólo ahí era feliz: no sabía leer pero podía imaginar, soñar, inventar nombres, poner adjetivos, utilizar verbos,  saborear  letras, dibujos y colores.
Una mañana, le costó un montón levantarse para ir a la escuela, más que otras veces. Le dolía tanto la panza que se tuvo que quedar en cama y entonces hubo que llamar al médico y el médico dijo que era urgente, que había que operar y el apuro y el sonido de la ambulancia y el quirófano y el halo de la nada pegadito ahí en la cama de Juanma cuando volvió de la terapia.
Poco, muy poco, apenas podía hablar por la anestesia y la fisura palatina pero dicen las enfermeras que lo escucharon decir “perdón mamá” con su voz gutural y entrecortada,  y que después se fue. De la mano de Harry Potter su amigo-personaje favorito.


Para reflexionar y debatir en equipos de trabajo

¿Cuál es el peso del diagnóstico en la vida escolar y familiar en relación a un niño con necesidades educativas especiales?
¿Cómo impacta la discapacidad en las instituciones, los alumnos, los docentes, las familias?
¿Qué condiciones contextuales posibilitan los aprendizajes?






jueves, 4 de diciembre de 2014

Revista iNCLUIR

Comparto en este blog la Revista iNCLUIR que trata de informar y concientizar sobre la importancia de los contextos en la formación y los aprendizajes.

http://es.calameo.com/books/0040906790c6c9ed86626






lunes, 15 de septiembre de 2014

Renovar los recursos educativos

Comparto aquí una experiencia realizada con algunas escuelas de la ciudad de Colón (Provincia de Buenos Aires) en la cual se utilizó un ciber de la comunidad como espacio para construir aprendizajes escolares. A través del relato de la coordinadora del Proyecto, Profesora Mirta González, conoceremos el marco general del mismo y el objetivo que lo guió: la posibilidad de involucrar a la comunidad y los alumnos en una propuesta innovadora.


 
La escuela en el ciber

Se transcribe textualmente, el informe de la Profesora Mirta B. González, coordinadora del proyecto.
 “¿Cuál fue la llave que abrió la puerta a este proyecto? Todo comenzó una tarde del mes de Marzo en una reunión de trabajo. En un intento de describir las problemáticas más relevantes del distrito de Colón, aparece el ausentismo en el centro de la escena. No tarda en surgir una pregunta muchas veces abordada: ¿Dónde están los chicos cuando no van a la escuela? La respuesta conduce al escenario del ciber y se ejemplifica con la situación particular presentada en la ESB Nº 1 donde un elevado porcentaje de alumnos de 3er ciclo frecuentaban al mismo en horario de clase. Se trata de una población escolar en situación de riesgo  -problemas socio-económicos, socio-ambientales y psico-sociales-.
Esta escuela, desde el imaginario social, ha sido etiquetada como “marginal” aún cuando su edificio funciona en el centro de la ciudad. El dueño del ciber por su parte, en un acto de compromiso social,  ha denunciado la presencia de niños de dicha institución educativa en horas de clase.  Frente a esta situación se abren dos caminos:
·         Declararnos inhabilitados o ajenos a la responsabilidad de abordar el problema.
·         O transformar el mismo en una oportunidad para abrir nuevas rutas de análisis y aprendizajes.
Se inicia así el desafío de gestionar un nuevo espacio de investigación educativa relacionado con el ciber. Los supervisores socializan la propuesta en la comunidad educativa de la ESB Nº 1 informando que a partir del mes de Agosto se trabajará con los alumnos en contraturno en el escenario del ciber. Por su parte, la comunidad educativa hace propia la tarea. Para la selección del grupo receptor los docentes no toman como única variable el ausentismo y amplían abarcando: apatía, fracaso escolar y problemas de disciplina.
Se acuerda seleccionar 7mo. año por las siguientes razones:
·         Inicio del primer año de la Secundaria Básica
·         Posibilidad de dar continuidad al proyecto
·         Evaluar el impacto durante el proceso y al finalizar el ciclo.
 Para poder emprender y sostener el proyecto aparece la necesidad de recursos tanto económicos como humanos. El Municipio y el Consejo Escolar brindan el apoyo económico. La Dirección General de Cultura y Educación facilita los recursos humanos encargados de coordinar el trabajo en el espacio del ciber. La Escuela Técnica Nº1 brinda alumnos tutores provenientes del 3er año, Nivel Polimodal de la especialidad Informática (Bienes y servicios) y la Secundaria Básica Nº 1 -equipo directivo, profesores,  preceptores y  Equipo de Orientación Escolar - acompaña y colabora con el abordaje de las problemáticas desde el trabajo en el ámbito escolar y las visitas domiciliarias a los hogares de los niños con ausentismos.
La primera tarea emprendida en conjunto fue diseñar, aplicar y evaluar instrumentos diagnósticos que permitiera tener una aproximación al uso y al tiempo que los niños le dedican al ciber.  Acompañando al interrogante que se constituye en llave de este proyecto, surgen otros que pueden estar implícitos o no en el anterior. Entre otros:
  •  ¿Cómo unir ciber y escuela en una propuesta que supere la brecha entre ese espacio virtual y formal    respectivamente?
  • ¿El trabajo en otro escenario diferente al aula puede resultar estimulante para el alumno?
  •  ¿Las interacciones que se dan en el ciber son semejantes o iguales a las observadas en el aula?
  •  ¿Los niños usuarios de ciber manifiestan necesitar ayuda en el proceso de interacción con la             computadora?
  •  ¿Qué saberes y competencias han adquirido los usuarios en relación a las nuevas tecnologías?
  • ¿Qué puede ser elevado a la categoría de significativo para un concierto de adolescentes  presuntamente más atrapados por el ciber que por la Escuela?
  • ¿Cómo repercute en su subjetividad y en su visión de sí mismos participar en un proyecto   relacionado con saberes considerados socialmente significativo?
  • ¿Merece ser tema de debate la calidad de lo que se aprende informalmente en el ciber? ¿Cuál sería el rol de la Educación?

 Estos interrogantes movilizan a pensar que  en  Educación  la intervención desde esta sociedad-red,  es un desafío para todos.  El  Proyecto se convierte en una decisión micro política necesaria para construir nuevas categorías de aprehensión de la experiencia personal y social, nuevas dimensiones de cultura que otorguen calidad al uso que los niños hacen de las nuevas tecnologías de la información.
Ante estos interrogantes planteados, no dudamos en transitar  esta tarea partiendo de  las inquietudes, experiencias  y necesidades escolares-extraescolares de los estudiantes; no dudamos en transitar esta tarea partiendo de la convicción que es la escuela, con sus docentes, la que tiene que investigar y replantear sus prácticas.”
El equipo de supervisión coordinado por la Profesora Mirta González que llevó adelante esta experiencia, reconoce los logros tanto individuales como del grupo que se produjo no sólo desde los contenidos que pudieron incorporar los alumnos, sino esencialmente desde la vinculación afectiva que se produjo con el conocimiento y con el entorno. En uno de sus informes relata a propósito de las condiciones creadas para favorecer la circulación del saber en forma colectiva:
“Más de un adulto que se encuentra presente como observador, ayuda sin siquiera dudarlo, así se observa que la directora o la secretaria también colaboran. No se presenta como un problema las convenciones en la escritura (Mayúscula, puntuación, ortografía) (…) El acompañamiento se vuelve cada vez más personalizado. Cada sub-grupo está haciendo cosas diferentes y pide información diferente. (…) En los momentos de cierre, en ambos grupos, se dio una polifonía de voces que se saludan al mismo tiempo y en el mismo espacio, con comentarios y reflexiones sobre lo que sucedió (metacognición). No hubo filas, ni turnos para saludar, ni frases cliché. Sin embargo en ambos grupo existió el momento de la despedida, con tonos emotivos y gestos de reconocimiento. Incluso participaron los dueños del ciber. (…) Muchos adultos se acercan en diferentes momentos de la mañana a expresar su entusiasmo por el proyecto y declaran estar sorprendidos o conmovidos por la forma en que se manejan los chicos y también los tutores. La dueña del ciber dice estar muy contenta frente a esto.”
Esta experiencia resulta significativa porque procura adaptar la enseñanza a los cambios que se producen individual y socialmente en las nuevas formas de aprender que tiene el sujeto. Como bien dice Vigotsky el desarrollo cultural del niño se produce primero entre personas (interpsicológica),  y después en el interior del propio individuo (intrapsicológica)  y en todos los casos, son las relaciones entre seres humanos las que promueven el desarrollo de las funciones superiores. El adulto, docente u otro referente, son mediadores fundamentales entre el niño y su cultura de ahí la importancia de captar los cambios culturales para poder mediar en condiciones óptimas.




domingo, 3 de agosto de 2014

La educación colonizada

¿La educación está colonizada? ¿Es posible deconstruir el pensamiento hegemónico que determinan los centros de poder? ¿La información y formación de los maestros y los alumnos está contaminada por un discurso único que licua las posibilidades de transformar?  Analizaremos brevemente un aspecto ineludible en la educación actual, influida por el auge digital.


 El Museo Guggenheim de Bilbao, España, de Frank Gehry, uno de los edificios más espectaculares del deconstructivismo arquitectónico que nació a finales de la década de 1980


El pensamiento hegemónico
Como educadores estamos comprometidos en una lucha de significados pero solamente algunos de ellos son considerados legítimos; sólo son transmitidas algunas formas de comprender el mundo. No se trata de un conocimiento o una interpretación que suceden naturalmente; ocurre que la sociedad está constituida  de tal forma que únicamente los significados dominantes  tienen más posibilidades de circular y ser transmitidos; aún cuando en algún punto sean cuestionados, resistidos y posiblemente transformados. Es sin embargo la cultura hegemónica, instituida desde cualquiera de los círculos del poder (económico, académico u otros) la que tiene más factibilidad de ser conocida y aceptada.
La producción de cultura es un proceso dinámico de carácter social, constituidos por todos los significados sobre el yo y las relaciones sociales, discursos y textos que ejercen papeles culturales y que circulan especialmente si están relacionados con el sistema social dominante. Todo sistema social necesita de un sistema cultural  que proporcione significaciones y que sirva para mantenerlo o desestabilizarlo, según el caso.  Por esa razón cultura y significados son inherentemente políticos.
La cultura hegemónica actual es la del capitalismo blanco y patriarcal. Es la cultura de la “blanquedad”, por la cual cualquier matiz de color refiere al Otro. La voz predominante de los que dominan induce a la incorporación, al dominio, la coerción y silencian la voz de quienes no representan esa cultura hegemónica. La “blanquedad” es la metáfora del privilegio, de la pertenencia y el acto de elegir a partir del “sentido común” que instala la voz del poder.
La voz del poder en este mundo globalizado actualmente la detentan los medios de comunicación de masas. En ese sentido, reviste un gran peligro que las empresas mediáticas conformen grupos financieros que en su seno reúnen “todos los medios de comunicación tradicionales (prensa, radio, televisión), pero además a todas las actividades de lo que podríamos denominar los sectores de la cultura de masas, de la comunicación y la información. Estas tres esferas antes eran autónomas: por un lado, la cultura de masas con su lógica comercial, sus creaciones populares, sus objetivos esencialmente mercantiles; por el otro, la comunicación, en el sentido publicitario, el marketing, la propaganda, la retórica de la persuasión; y finalmente, la información con sus agencias de noticias, los boletines de radio o televisión, la prensa, los canales de información continua, en suma, el universo de todos los periodismos.” (Ramonet, El quinto poder). Precisamente su poder reside en que se ocupan de todo lo que refiere a la escritura, a la imagen, al sonido, y lo difunden por todos los canales posibles: prensa escrita, radio, televisión de aire, cable o satelital; vía Internet y redes digitales. Tienen además los agravantes de sus ramificaciones financieras, globales, a escala planetaria y que en nombre de la libertad de expresión condicionan las democracias, la formación de la ciudadanía y los contenidos del saber que se transmite.
En esta lógica queda atrapada la educación ya que los propios profesores, están influidos por este entramado, esta visión cultural hegemónica que construyen los medios que concentran toda la información con la que se informa y forma. Hacerlo dentro de un pensamiento complejo, crítico y contrahegemónico, o que por lo menos contemple la perspectiva contrahegemónica,  requiere de un esfuerzo e interés analítico individual y/o de grupo, que pueda deconstruir la cultura instituída por el discurso del poder.
Los contenidos escolares sobre los acontecimientos históricos de nuestro país es un ejemplo de cómo perduran concepciones instaladas desde el relato hegemónico del poder, a veces simplificados, otras tergiversados o con interpretaciones sesgadas que hacen necesario la lectura de diferentes fuentes y versiones para construir un conocimiento más profundo y veraz de los hechos. La historia oficial argentina que nos enseñaron y aún enseñan algunos docentes, atribuye el alejamiento de San Martín de la causa revolucionaria, a que delegó en Bolívar la continuidad de la misma. Otra perspectiva de la historia indica que en realidad, el patriota tenía interés (al igual que Belgrano) en sostener la causa revolucionaria y fundar una patria soberana y republicana pero fueron los políticos instalados en Buenos Aires, que respondiendo a intereses agroportuarios antagónicos,  los obligaron a abandonar la lucha por la liberación del pueblo, dejándolos sin recursos económicos. Porque tenían intereses financieros, frustraron la causa revolucionaria; sin embargo el relato mitrista, que constituía el sector dominante, cambió la relación causa y efecto. Aún hoy persiste ese relato histórico que acuñó el poder;  el mismo poder que sobrevive hasta el presente.
El uso cada vez más difundido de los buscadores de Internet para investigar los temas escolares, requiere de una gran capacidad de pensamiento crítico que permita alterar el orden de las fuentes que proporcionan esos buscadores, los cuales dan prioridad a los sitios que expresan la ideología precisamente dominante y combinar las mismas con la multiplicidad de otras fuentes y otras propuestas de indagación sobre cualquier tema. El reduccionismo con el que se abordan a través de Internet algunos contenidos, sitúa al docente en un lugar preponderante como mediador entre los alumnos, el conocimiento y los medios; pero para que esto sea positivo debe también él sustraerse de la facilidad simplista con que circula la información.
Es fundamental la validez de la información que se obtiene de Internet (de cualquier otra fuente también por supuesto) tanto para alumnos como para los docentes. Especialmente para los docentes que tienen la función de mediar entre el sujeto que aprende y el objeto de conocimiento, entre los alumnos y la cultura.
Validez de los contenidos
Desde un criterio didáctico, hay tres aspectos centrales a tener en cuenta al momento de validar los contenidos que se obtienen en la web:
El autor. Es quizá el factor determinante para validar la información obtenida en la red. En este sentido es necesario preguntarse quién lo ha escrito, qué trayectoria profesional tiene el autor (¿bloguero, científico, investigador, profesor, periodista, especialista?) y a qué línea de pensamiento remite porque ello nos permitirá buscar otros autores con los cuales cotejar la información. No siempre es posible tener esa información de primera mano pero a veces es posible encontrar referencia a través de otros autores reconocidos que dan cuenta de la fiabilidad del contenido encontrado.
Exactitud y verificación de los detalles de la información. Este aspecto es muy importante para garantizar validez, especialmente cuando nos encontremos con un autor desconocido o que no haya publicado nunca en el mundo de la publicación reglada (libros, revistas científicas, etc.). Los criterios a tener en cuenta para realizar la valoración son: la explicación del método de obtención de la información (en caso de estudios sobre experimentaciones) o incorporación de todas las fuentes de las que ha sacado la información y la retroalimentación o feedback que ha tenido dicho artículo, trabajo, proyecto o investigación por parte de autoridades sobre el tema, los que le otorgarán la cualidad de "exacto" y "verificado".  
La vigencia. Se refiere al momento de la publicación. La posibilidad de consultar la fecha de publicación de una información es imprescindible para evaluar esta como fiable, puesto que esto nos permitirá descartar información que pueda llegar a ser o considerarse obsoleta y usar la más actualizada. Esto también nos permitirá descubrir montajes de fotos e información que no son coincidentes, trasvasamientos de espacios y tiempos en datos e imágenes con intenciones de construir determinada opinión y conocimiento, con fines manipulativos.
Conclusiones
La manera en que se aborda el trabajo docente individualmente y en equipo, son cuestiones prácticas y centrales en esta función de enseñar y aprender. La postura del profesor frente al conocimiento y la cultura, su rol como mediador entre estos y el sujeto que aprende, lo convierten en un actor esencial de la descolonización educativa. Poder comprender al conocimiento y a los saberes que prioriza el discurso hegemónico, poder deconstruir ese entramado y transitar posturas diferentes, pluralistas y hasta contrahegemónicas  son el camino para transformar la educación y producir rupturas especialmente en las posturas sobre las relaciones de poder con las que se concibe el mundo. 
Esto es una posibilidad y puede ser viable, en la medida en que ponga deseo, voluntad y esfuerzo en la realidad por conocer y comprender. También en la medida en que la propia experiencia docente, pueda ser elucidada, interrogada y transmitida.
Para salir del sopor de una educación colonizada, hay que profundizar el saber sobre la práctica. Se trata de un campo en el que el terreno es movedizo, y las teorías e interpretaciones complejas pero si no lo hacemos sólo nos queda gozar  o sufrir por lo que no logramos, sin siquiera procesarlo y crecer profesionalmente. El acceso al conocimiento sobre la institución y la práctica profesional se verá dificultado en un comienzo por condiciones naturales que aparecen como respuesta defensiva a la autoevaluación: la negación y resistencia conscientes o inconscientes; los efectos de la implicación no regulada frente al compromiso emocional que conmueve nuestros vínculos y la complejidad generada por la multiplicidad de significaciones frente a la interpretación y comprensión de los hechos y situaciones. Aún así, cada hecho educativo, necesita ser analizado en los distintos ámbitos de expresión personal, grupal, interpersonal, organizacional, comunitario, en relación a una trama de significaciones que merecen ser develadas a la luz de sus sentidos universales y sociohistóricos.
En educación, nada más importante que preguntarse a qué grupos pertenecen las comprensiones puestas en circulación, qué sabemos al respecto y cuál es nuestra propia ubicación en un sistema local e internacional de relaciones económicas, sociales y culturales que produce determinadas condiciones y saberes.


martes, 8 de julio de 2014

DAR Y RECIBIR PALABRA

Se presentan aquí una variedad de actividades que pueden realizarse con alumnos, docentes y/o padres para dar y recibir palabra, esa instancia llena de significaciones que induce a la necesidad natural de expresarse y de comunicarse. Se trata de un trabajo extraído del E-book "Discapacidad Mental Severa. Los debates que nos debemos", González y Haramboure (*) pensado para las necesidades educativas especiales pero que puede resultar útil en otras modalidades educativas.


"El grito" de Edvard Munch,  pintor noruego  (1863-1944) 

            La palabra como punto de encuentro
La palabra adquiere una dimensión especial cuando se trata de abordar la discapacidad. Es el diálogo el que permite la construcción de los sujetos como actores sociales pronunciantes La palabra nos devuelve la condición de sujetos activos y contribuye a trasformar los contextos educativos y comunitarios.  Si el mundo es pronunciado retorna problematizado exigiendo nuevos pronunciamientos. Si la palabra se quiebra aparece la violencia, también si la palabra es ofensiva. El diálogo exige argumentación, pronunciamientos fundamentados y plurales. Es necesario juntarse para pensar, poner en palabras tensiones, conflictos, temores, emociones, sentimientos, conceptos y praxis. También la participación de todos los actores. En este capítulo tomaremos el diálogo en relación a dos actores centrales del proceso educativo: docentes y padres. En las instituciones escolares también debe involucrarse al alumno que, por la temática que abordamos en este trabajo, no lo desarrollaremos aquí. Aún así, describiremos algunas actividades y propuestas que podrán realizarse en las instituciones tanto con niños y adultos, según se adapten a las posibilidades de respuesta en cada caso y a las modalidades de intervención de quien las coordine. Iremos planteando algunos ejercicios y técnicas de trabajo grupal por considerar que es el grupo el que permite generar una circulación de saberes y culturas que enriquece el análisis.
Cuando hablamos de técnicas, ejercicios o actividades, no nos referimos a estos como repetición, por el  contrario las pensamos en términos de intervenciones grupales que permitan desinstalar hábitos, formas instituídas y procesos  naturalizados. Se trata en realidad, de producir intervenciones que hagan visible lo que aparece generalmente oculto por la costumbre. Con palabras de Percia (2000) diremos que es necesario pensar procedimientos que permitan reponer esa zona de asombro que se constituye en un “acto contra la fatalidad. Una desobediencia. Un cuestionamiento del destino, una apertura hacia el porvenir, invitación a lo que no se sabe. Espera no preparada para lo que vendrá. Inquietud encantada con lo que no se entiende”.[1]
Trabajo con  docentes. Trabajando con grupos de docentes y directivos que atendían alumnos multiimpedidos y/o severos, nos reuníamos en talleres de reflexión, no sólo para intercambiar ideas y modalidades en referencia al abordaje de esta problemática, sino también con la intención de construir un continente para quienes se dedican a este aspecto de la discapacidad y para tratar de reconocer la fuerza de la alteridad. En muchos de los encuentros, iniciábamos la jornada con alguna actividad corporal, cinestésico-musical que permitiera a los maestros tomar conciencia del propio cuerpo y del cuerpo del otro, y recuperar las distintas capacidades y habilidades. En uno de esos encuentros, la actividad inicial consistió en escuchar una música clásica,  ir desperezando el cuerpo y visualizar, sin moverse, una danza con alguna de las partes del cuerpo que no fueran  las piernas. Posteriormente comentamos las sensaciones y pensamientos acerca de lo que habían visualizado y lo que habían experimentado. Nos sorprendió la respuesta de una docente que expresó que se había sentido “una bolsa de papas cerrada en todas sus puntas”. Esta sensación permitió abrir el juego a un rico intercambio sobre las implicancias que tiene la discapacidad en cada uno y los fantasmas que sobrevuelan permanentemente, aún entre quienes están consustanciados de la problemática.
Otra actividad que hemos utilizado es la de trabajar con la literatura para disparar emociones y encauzar luego discusiones de intercambio. Con los cuentos tradicionales hemos logrado que los participantes asocien cada personaje con personas, hechos o situaciones de la vida profesional. Aparecen frecuentemente el ogro, el lobo o el  malvado,  asociados al sistema educativo o a la discapacidad o a la jerarquía como ese elemento siniestro que “acecha” la vida escolar. 
En otros casos, se seleccionan obras literarias que, trabajadas en grupo,  permiten  “establecer un diálogo con esas obras de ficción, descubren voces familiares y sorprendentes, algo ya conocido pero visto ahora a través de un prisma poético que le da dimensiones nuevas”.  (Feijoo, M. Y Hirschman, S., 1989, p. 18). Quizá el resultado de esta modalidad de trabajo derive de la condición de drama que subyace en la vida institucional y de la cualidad narrativa que la sustenta. Este lenguaje especial que comunica toda obra de arte, se juntan con la experiencia diaria, con las esperanzas, los recuerdos, las fantasías y los deseos de quienes las escuchan, las leen, las comentan, las asocian, en un cruce vivencial con nuevas posibilidades dialógicas. Con estas actividades podremos observar que los relatos de los propios participantes sobre su trayectoria institucional  encierran elementos comunes con los que se van encontrando en las lecturas y/o narraciones. El  tiempo y la reducción de la distancia entre el coordinador del grupo y este, provocan un nivel de maduración interactiva que se manifiesta con el aumento del sinceramiento y la apertura de cada uno a expresar las experiencias personales que afloran ante una imagen, una frase, una palabra, un texto.
Estos y otros procedimientos permiten exorcizar fantasmas, miedos o ansiedades.  También intentan crear las condiciones necesarias para el diálogo y el intercambio de ideas que en un primer momento será de acercamiento, motivación, expresión y escucha y paulatinamente se irá nutriendo de intercambios conceptuales y teóricos. Con los docentes, en cada reunión o en alguna de ellas según las necesidades y los objetivos de la jornada, trabajamos lo experiencial y lo teórico. Siempre partiendo del pequeño grupo en el que se debaten hipótesis, se cotejan con pares y con lecturas teóricas y se finaliza en plenarios donde se amplía el campo de debate y se arriban a conclusiones que pueden ser plasmadas en un texto o documento académico.
Otras propuestas grupales: Las actividades que proponemos en los párrafos siguientes, pueden ser realizados tanto con padres como con docentes. Las modalidades de realización variarán en función de los temas y el nivel académico de desarrollo. Recordamos que estimamos necesario alejar a los padres del rol profesional, en el sentido de que debe ser reforzado su vínculo parental, evitando profundizar información médica y de rehabilitación más allá de lo que necesiten para su conocimiento de la problemática y de lo que deseen para su tranquilidad. Insistimos en el carácter descolonizador y desestructurantes de las técnicas, que no deben automatizarse nunca. Ellas serán el vehículo para el diálogo, el camino para desandar universos de significación y el territorio para habitar la palabra.
El psicodrama. Se parte de un ejercicio tribal: expresar las emociones, miedos o escenas temidas y socializar posturas frente a las mismas, con aportes del grupo a las historias que surgen. Se realizan distintas formas de expresión de situaciones: expresión corporal, dramatizaciones, otros lenguajes expresivos y artísticos (gráficos, grafitis, dibujo, pintura, escultura, literatura, teatro, música, canto, danza, etc.). Se agrega una cuota de humor (a elección de los talleristas)  y finalmente se reviste de ternura. Estos dos ingredientes, el humor y la ternura, contribuirán a disolver cristalizaciones de mortificación. Ulloa (1995, p.196)  lo expresa con palabras irreemplazables: “Suerte de entrar a salir”, fórmula esta que presenta, desde términos contradictorios –una entrada para la salida-, no sólo la vía de la dramática, sino también la del humor que aproxima aires de comedia.” 
En un taller de docentes, por ejemplo, escenificaron y plasmaron en un boceto las vivencias en torno a la experiencia profesional. Con una cuota de ternura y humor, unido a un profundo sentido de arte porque el trabajo corporal fue de excelente calidad, armaron una escena a partir de esculturas vivientes: La representación fue denominada “Museo de Obras. (Esculturas)” Las esculturas representaban: “Pensamiento. (persona dolida, triste). Madre (fertilidad), Unión (secreto). Conclusión: que hoy no puedas ver el Pensamiento, la Madre y la Unión, no significa que con esfuerzo, capacitación, dedicación, trabajo y tiempo, lo logres más adelante.” La re-significación de las escenas temidas generó un debate fértil en relación a ese currículo oculto[2] que tiene una fuerte presencia en las instituciones aunque sin explicitar, los temores más frecuentes y las dificultades más comunes entre los padres y la escuela y las expectativas que cada sector tiene del otro. Los movimientos en cámara lenta de los improvisados actores crearon un clima “fantasmal” para hablar de las implicancias personales en los grupos humanos que se conforman en la escuela. Ese tiempo moroso destinado a las situaciones y personajes de la escena imaginada, sin voces audibles, se recuperó como vacío a llenar en la puesta en común.
Ejercicios de reconocimiento emocional. Frente a situaciones a analizar, reconocer las propias emociones, nombrarlas, reconocer y nombrar las emociones de los otros, realizar planteos y explicaciones. De este modo se trabaja sobre la base de lo que algunos denominan la inteligencia emocional.
Intercambio de recetas. Se comienza realizando intercambio de recetas de cocina, ¿qué es lo que sabemos cocinar mejor para agasajar a alguien que queremos?, se realiza la puesta en común en pequeños grupos. Se selecciona una receta y se analizan los condimentos e ingredientes que tiene. Se asocian con recetas para trabajar en el aula o recetas para educar a los niños con discapacidad en la propia casa, según se trate de docentes o padres. Cada uno cuenta qué receta le da resultado y por qué, siempre trabajando en pequeños grupos. También se selecciona una receta por grupo. En un segundo momento de la reunión, cada grupo expone las dos recetas seleccionadas: una de comida y una de experiencia educativa. Se debaten en el plenario y se extrae una síntesis.
Receta con variaciones. Esta  actividad, aunque no el título, ha sido extraída de Percia (2000, p.104) Se transcribe textualmente. “Cada integrante relata para otro una receta personal con la que podría agasajar a personas que quiere. Luego, cada uno se toma un tiempo para escribir los componentes de su fórmula secreta. En un tercer momento, lee su receta para otro compañero. En medio de esa conversación, llena de evocaciones familiares, sabores, aromas, atmósferas nocturnas, fiestas; se interrumpe el curso para solicitar un desvío. Un salto asociativo. Se sugiere que cada uno enlace algo de lo que estaba escuchando con una preocupación vinculada con su práctica docente. Finalmente cada uno escribe en su hoja, debajo de la receta, qué (se) escuchó decir cuando relató sus inquietudes en el trabajo docente.”
Instructivos cortazarianos. Consiste en leer alguno de los textos de Cortázar con Instrucciones para. A partir de ellos se elaboran instrucciones para ser un buen docente de, o un buen padre de (contextuar la situación)  Finalmente se somete a análisis y confrontación de ideas.
Pulsiones escritas. Se propone que escriban sin parar durante un lapso de tiempo previamente estipulado y sobre un tema o conflicto que los preocupa, a nivel escolar o con la familia si la actividad es para grupos de padres. En lugar de utilizar el lenguaje escrito se puede hacer en forma oral utilizando grabador.  Luego, que lean, subrayen los puntos fuertes (palabra, frase, núcleo), cotejen y elaboren conclusiones.
Antología testimonial. Por grupos se puede confeccionar una antología testimonial que registre situaciones dolorosas y otras satisfactorias.  Comparar, publicar y difundir entre quienes se considere oportuno.
Museo de la palabra. Se reconstruye la historia de la institución o la historia recorrida por la familia hasta el punto actual. Se recoge la palabra oral o escrita de los actores y se analiza en grupo. El peso de las representaciones  referidas al origen o proceso de las situaciones, la importancia de la historia en la configuración de situaciones presentes es significativo. Este ejercicio de memoria permitirá evaluar en qué punto se encuentra la institución (escolar o familiar), qué puntos de inflexión han transitado, cómo se vivieron, cómo se potenciaron, cuáles son los deseos a futuro, qué conviene volver a reconstruir y qué es necesario desechar. El material trabajado en este espacio (grabaciones, reportajes, entrevistas, documentos, etc.) pueden organizarse en un archivo para ir constituyendo el Museo de la palabra.
Cine debate. Las películas, elegidas cuidadosamente para que respondan a los objetivos que nos proponemos, son una buena opción para generar debate. Se podrá proyectar una película, un corto, un documental o un fragmento de película. En la actualidad, son numerosas las posibilidades de bajar buenas filmaciones por internet. Se podrán trabajar libremente o bien a partir de un plan previamente programado con preguntas sustantivas. Hay un película que recomendamos especialmente por el valor intrínseco del mensaje y por la multiplicidad de aristas que ofrece para su análisis: “La terapia del placer”, guión y dirección de Jean-Pierre Sinapi. La película  -que muestra la historia desde una perspectiva humorística y entretenida-,  no sólo plantea la dificultad de aceptar la sexualidad del sujeto discapacitado sino que además tiene situaciones referidas a la multiculturalidad y todos los prejuicios que aparecen en una institución y que reproducen los que se dan en la sociedad (sexo, credo, nacionalidad, raza, clase y rol social, condición de discapacidad, etc.). Dentro de la producción argentina es valioso el aporte que realizó León Gieco con la película “Mundo Alas”.  Por su parte los DVD que surgieron del programa televisivo “Caloi en su tinta”, emitido por la TV Pública hace ya unos años, es una marca registrada en cortos que resultan sensiblemente útiles para debatir temas relacionados con la integración o exclusión, la diversidad, las diferencias, etc. (sólo por citar algunos ejemplos).
Filmaciones y/o grabaciones. Se trata de registrar momentos de la vida familiar o escolar y filmarlos o grabarlos para exponerlos en foros de discusión.
Análisis de textos. Deben seleccionarse textos que resulten trasgresores en cuanto a posturas o concepciones sobre temas que les interese debatir. Se confrontan con las concepciones imperantes en el o los grupos de trabajo y se arriba a conclusiones o toma de decisiones.
Desgarro de hábitos. Se enumeran las costumbres institucionales y/o familiares, hábitos instalados y sin explicitar. Se expresan, se buscan significaciones y modificaciones con propuestas de sustitución. La finalidad de esta técnica es trabajar la ductilidad para el cambio, el efecto sorpresa y la posibilidad de animarse a  producir cambios en la medida que estos sean necesarios.
Cotejo de posturas. Este tema es uno de los más sensibles a la hora de tomar decisiones, más aún teniendo en cuenta que las teorías y prácticas acerca de la discapacidad tienen miradas diferentes, muchas de las cuales contrapuestas. Es interesante realizar investigaciones y análisis de la perspectivas que circulan en la institución, marcar semejanzas y diferencias y revisar las modalidades de intervención dentro de qué perspectiva se encuadran. También resulta positivo ver qué decisiones y prácticas institucionales o familiares tendrían modificación dentro de determinada postura y en qué consistirían las mismas
El juego de los dilemas. Se basa en los dilemas de Kohlberg[3] y consiste en leer su escala de desarrollo moral y situarse en ellas para la resolución de situaciones dilemáticas concretas del campo escolar o familiar. Observaremos las fluctuaciones que se producen en los niveles y estadios morales y cómo, aún  nosotros adultos supuestamente “normales” tenemos desarrollos evolutivos en áreas del conocimiento por arriba de los estadios éticos que, generalmente, aparecen ligados a prejuicios o mandatos culturales. Haynes, F. (2002)  expone en su libro “Etica y escuela” casos y concepciones  que promueven la reflexión sobre la propia ética y orientan en la toma de decisiones serenas y razonables.


* El E-book puede descargarse gratuitamente. 
Requiere instalación del Programa Adobe Digital Editions. 
Buscar en www.bajalibros.com


[1] En Percia, M., “Tutoría y coordinación de grupos de aprendizaje”, Universidad de Quilmes, Licenciatura en Educación, 2000, p.92. En este trabajo el autor plantea una intervención grupal que, utilizando técnicas lúdicas, no repetitivas, favorezca el diálogo fluido y el sacudimiento de las costumbres a las que considera “el techo de la resignación.” Sobre esta idea de pensar una subjetividad basada en el diálogo trata su libro “Una subjetividad que se inventa. Diálogo, demora, recepción.”, Lugar Editorial, 2002.
[2] El currículo oculto es aquel que está presente en las instituciones escolares pero sin ser exoreso, a veces ni siquiera es percibido. Se genera a partir de prácticas cotidianas, relaciones vinculares, rutinas, circulación del saber, contenidos curriculares que se priorizan o que se omiten, experiencias escolares que se sustentan, expectativas, valoraciones, predicciones, modos de participación de los distintos miembros de la comunidad educativa.
[3] Kohlberg es un teórico que desarrolla las etapas del desarrollo moral. Al igual que Piaget, trata de explicar competencias que se definen como capacidades para resolver problemas de tipo empírico-analíticos y práctico-morales. Kohlberg añade suposiciones sobre la interacción entre el desarrollo socio-moral y el cognitivo, estableciendo que hay tareas de la argumentación moral que no pueden superarse de modo monológico sino que requieren de esfuerzo cooperativo. Kohlberg establece varios nivel y estadios del desarrollo moral: Nivel I preconvencional con 2 estadios (modalidad heterónoma; individualismo, propósito instrumental e intercambio) Nivel II Convencional ( estadio 3 de las expectativas interpersonales, mutuas relaciones y conformidad interpersonal y estadio 4 de los sistemas sociales y conciencia). Nivel III Postconvencional o de principio (estadio 5 de Contrato social o utilidad y derechos individuales y estadio 6 referido a los Principios éticos universales). A su vez, cada nivel y estadio tiene 3 fases de desarrollo: lo que está bien, Razones para hacer lo que está bien y Perspectiva social del estadio. Los dilemas refieren a situaciones complejas en las que se pone en cuestión el desarrollo moral del sujeto.